Todo está bien, tú sigue comprando

tumblr_nfp626fEpn1qza249o1_500

El tan exaltado video del salón erótico de este año:
A ver chicos, os habéis comido de entremés, la pantomima. Habéis caído en la trampa. ¿Tan fácil es manosear vuestras mentes?, ¿tan saturados estáis de vuestras miserias que no veis la manipulación y la adulteración de una verdad? Al parecer sí. Y hasta os gusta.
Un anuncio que no sabemos lo que anuncia, (bueno sí, los valores humanos. ¿Los del salón del porno dándome lecciones de ética?), pero que utiliza le enfado social para hacerse viral. Muy inteligente, poco creativo. Llevamos desde la segunda guerra mundial sabiéndolo, y seguimos besando el suelo, o más bien rompiéndonos las narices, de la nueva publicidad enmascarada de justicia.

Nosotros somos el producto y nosotros nos compramos. Nosotros nos vanagloriamos y nosotros nos despreciamos. El producto está por encima del mensaje. Es la edad de oro de la venta de ideas virales. ¿Venta e ideas en la misma frase? Ya no pensamos, compramos. Y todo el malestar social que acontece, lo canalizamos desde el sofá y desde nuestro dedo índice dando un like.
Preferimos eso que leernos un puto libro. Preferís esa pseudeorealidad que mirar vuestras propias hipocresías internas. No la de los políticos avariciosos o los religiosos perversos, las vuestras. La mayoría de vosotros montarías un chocho a vuestro novio porque mira porno de niñitas a escondidas. Porque no toleráis vuestras propias perversiones. Porque fingís vuestra excitación y vuestros orgasmos. Porque no aguantáis a vuestra propia madre. Porque sonreís a vuestro amigo y lo juzgáis por morbo para sentiros mejor con vuestra sensación de inferioridad. Porque la hipocresía está dentro del ser humano, pero preferimos largarla fuera.

Y no juzgo lo que dicen, estoy totalmente de acuerdo, aunque me parezca vulgar y trillado el formato, sino que juzgo el cómo compráis pereza a granel.

Graham Wallas y Walter Lippmann llegaron a la conclusión de que el grupo social, es el que en gran medida impulsa las decisiones del hombre, como un banco de peces, de manera involuntaria y automática. Este, se ve impulsado por una inercia de masa, que lo manipula en contra de su voluntad, sin podernos explicar exactamente qué resortes, impulsos afectivos y emociones, toca el grupo a la psicología individual.
Lacayos y esclavistas, da igual. Es más agradable cumplir un rol manejable entre psicopatía y victimismo que responsabilizarse uno de sus propias ideas. Preferimos que nos castiguen y quejarnos del dolor refugiándonos en las redes sociales. En realidad nos flipa este rol. De lo contrario el gobierno no tendría poder alguno, está claro. Pero parece que no entra en la mente (o pseudomentes ya vendidas por grandes marcas) de la masa borreguil. No lo entendéis y me desespera.

Felicidades mis queridos manipulados. Glorificáis un mensaje que a la vez refuerza vuestro esclavismo. Y os quejáis, cansados de tanta hipocresía, como si vosotros fuerais castos y puros. Y ponéis likes, como si fuerais revolucionarios. Y de postre, vuestra enseñanza aleccionadora, como si fuerais honrados, fiables e incorruptibles.

Bon appetit.

No comments

Comments are closed.