La vejez

keefs-hands¿Qué es, dentro de la putada y el ciclo de vida natural, lo peor de envejecer?, ¿que dejamos de sentirnos tan deseables por no satisfacer la representación de juventud? El temor a que las tetas cedan hasta límites insospechados, que el escroto barra el suelo y que nadie nos quiera desnudos en una cama. El temor a vernos gradualmente más lentos, menos cerebralmente plásticos. La falta de ese asombro inocente por la vida. Qué es, del paso de algo inevitable ¿contra lo que luchamos? La degradación física y mental, la destitución social, ¿la muerte? Veo a hombres de cuarenta que desean solamente a mujeres de veinte. Me parece biológicamente normal y psicológicamente infantil. Por otro lado, no conozco a tantas mujeres flirteando con mancebos, pero sí a muchas mujeres de cuarenta que desean ser esas de veinte a toda costa. Engorrosa sociedad en la que los procesos de edad se convierten e invierten en roles artificiales e incómodos. Pero eso es algo tan corriente, tan habitual y trillado, que hasta es casi ordinario hablar de ello. Lo que me preocupa no es el tema físico, sino el mental. Lo que observo hoy en día, como nuevo e imponente en la sociedad, es la vejez anticipada.
El otro día una amiga me repitió la misma historia (con las mismas palabras) con su novio como si fuera la primera vez que me la explicaba, como si yo como oyente fuera un tanto minusválida. ¿Se habrá olvidado que me la se con todo lujo de detalles? No, ella lo sabe, y le gusta, es más, veo que se recrea. Me pregunté qué satisfacción encontraba ella en retozar en la repetición sináptica del que vuelve a re-sentir una anécdota, una queja, una frustración. Yo asentí con una sonrisa, pero no le di feedback para ver qué pasaba, y como si el tiempo se volviera sobre sí mismo, volvió a contármelo cambiando alguna que otra palabra. Ella quería una unión y entrega total por mi parte a su posicionamiento enfrente al mundo. Una testigo fiel que afirmara su presencia importante en el mundo. He podido comprobar que con la edad nos repetimos más, pero cada vez, los jovenzuelos son más chapas que antes. Ayer sin darme cuenta, le conté lo mismo a un amigo que hacía dos días le había explicado, y al analizarme encontré en ello cierta satisfacción en la repetición, en lo cómodo, lo controlable. Eso es lo que más me asusta del paso del tiempo, esa agradable sensación de lo predecible. ¿Qué nos pasa?, ¿nos volvemos antes viejos de mente? Qué estamos haciendo (o no haciendo) para que nuestra plasticidad neuronal como humanos se deteriore y se pudra antes? La vejez, el intervalo de tiempo de nuestra vida en el que sí o sí, te das de bruces con todo lo que has estado evitando. La época invernal de la vida que te retrae inevitablemente hacia ti mismo. Te vives volcado hacia el exterior hasta que tienes una crisis o hasta que eres viejo. Pero hoy y cada vez más, nos vivimos volcados hacia fuera desde lo viejo. Qué cínico todo.

 

 

 

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