La nueva sexualidad vacía: ¿compras?

tumblr_pc5vhtqqj81qz7ylgo1_640

La sociedad está polarizada. Nuestras opiniones, gustos y creencias están polarizadas. O soy pro sex o soy abolicionista, o soy pro Tinder o anti Tinder. O soy feminista o machista, o soy de izquierdas o de derechas, o soy conservadora o soy radical. Parece que hoy más que nunca, debemos posicionarnos. Nos vivimos en extremos e inevitablemenet a nivel cultural, se expresará en forma de tendencias. ¿Cuáles son entonces, las tendencias del sexo, el amor o el deseo?, ¿también se han polarizado? En España, por ejemplo, parece que se folla mucho y en cambio en Japón, bien poco. Aquí parece que sea natural experimentar, probar, ser poliamoroso. ¡Ya eres libre! Usa las redes, las apps, conoce gente, no te reprimas, goza y relaciónate, mézclate. Tienes las opciones, las oportunidades, ¡disfrútalas! La sexualidad y el amor parece que se viven de forma más desinhibida, descansadas de la moral anterior. El resultado, por lo tanto, debería ser un acercamiento los unos con los otros. No debería ser nada malo, ¿no?

Tokio es una ciudad de 13 millones de habitantes y muy avanzada y conectada tecnológicamente. ¡Debería haber oportunidades de sobra para encontrar el amor! Pero sabemos que la capacidad amorosa japonesa, en general, no es ninguna maravilla. Las mujeres están más exigentes que nunca: saben lo que no quieren y a su vez, fantasean con un ideal de postal. Los hombres tienen demasiado miedo al fracaso y sufren de mucho estrés económico, por lo que no reúnen el valor ni la energía para formar una familia. La mujeres han adquirido el rol de hombres, ¿para qué los necesitan? ¿Que te quieres casar pero pasas de conocer a ningún hombre?, ¡cásate igual! A nuevos deseos nuevos nichos. ¿Por qué fastidiar la fantasía? Estas mujeres se visten de novias, se hacen la sesión de fotos, se maquillan, contratan al florista, escogen una fecha y se casan con ellas mismas. Sí, me quiero. Practican la sologamia. ¿Que por el contrario te sientes sola y eres tímida? ¡Alquílate un novio por horas! Ya que la soledad es un mayor problema que la falta de sexo, por lo menos disfruta y aprende a relacionarme con un novio a sueldo. O no, puedes apuntarte a un programa de citas con mascarilla anti gérmenes, así, dicen, te aseguras que miran tu interior y no solamente tu cuerpo. Existe el café de arrumacos, breves momentos de consuelo, 60 euros por recostarse con una mujer, un abrazo de 3 minutos 8 euros y 16 euros si la mujer recuesta el regazo en el. En Japón prima el celibato. Hay mucha opción y poco sexo, mucha soledad y poca ternura. En España me follo todo lo que puedo para evitar mi miedo al rechazo y en Japón me castro directamente para no tener que afrontarlo. 13 millones: tecnología, opciones, libertad y baja natalidad.

Otro ejemplo de polaridad con respecto a España es Suecia, la máxima expresión de una sociedad bienestar. Desde los años sesenta, Suecia trazó un plan para facilitar la vida a todos sus habitantes, y poco a poco todos sus problemas han sido resueltos –eso sí, uno de cada cuatro suecos muere solo–. Si una mujer autosuficiente, con educación, con buena posición económica y casa fantástica quiere ser madre, ¿para qué va a aguantar a un pesado o pesada de turno? Mejor llama a una empresa, escoge el semen que mejor le parezca para sus futuros hijos y se lo insemina en su casa. Todo muy do it yourself. De esta forma, ¿para qué van a relacionarse, a ayudarse mutuamente, o a explicar sus problemas?, ¿para qué van a tener sexo si lo que implica después es un peso fastidioso? El nivel de depresiones, indiferencia y soledad cada día es más alto. Son una población aburrida, solitaria y depresiva pero oye, con todo resuelto.
Da igual si tenemos pánico a la soledad y nos follamos todo lo que vemos, en otros lugares lucharemos por la independencia y moriremos solos. Es curioso que el principio del individualismo abogue por la libertad e independencia del individuo y en su máxima expresión acabe apartándonos unos de otros. Como dice Gilles Lipovestky, cuanta más libertad tengamos para construir nuestra propia vida, menos fuerte será el vínculo social. En otros, el tabú sexual y emocional nos agrupa en comercios dedicados al afecto pagado por horas. Poca comodidad=falta de desarrollo del individuo, mucha comodidad= pérdida absoluta de la pasión. El mundo está polarizado pero en realidad, padecemos todos de lo mismo. Da igual dependiente o independiente, sexual o castrado. Nos creemos libres cuando en realidad, por un lado o por otro, nos hemos vuelto consumidores de experiencias, de emociones y hasta consumidores de nosotros mismos. Cuando uno se siente lleno emocionalmente, cuando uno se siente satisfecho, no necesita consumir ni necesita proclamarse polinada.

¿Nos creemos libres cuando el sexo y el afecto se han vuelto consumo? Hay mucha opción de sexo y poca opción de afecto y amor –gratuito–. A día de hoy, existe una falta de afecto globalizado y se cubre a través de la sexualización de nuestras carencias. Padecemos una sexualización de la sociedad. Todo es sexo, ya no hay emociones. Bueno sí, emociones sexualizadas. Dolor, frustración, angustia. ¡Compra y se te pasará! ¿Quieres otro pantalón?, ¿otro amante? Compra, ¡consume! Consume hasta que ya ni existe el dolor, ni la frustración o la angustia. Consume hasta que no quede nada. Se ha mercantilizado el afecto, el sexo y el amor. Ya no se qué queda por comercializar. Que nos relacionemos desde ahí me parece pobre, decadente y mediocre. De hecho, me encantaría decir que hoy en día prima la estupidez, que nos gobiernan las fístulas de lo que no decimos, que estamos llenos de mierda. Me encantaría decir eso, porque por lo menos estamos llenos de algo, aunque sea de mierda, pero creo que es algo peor, y es que estamos llenos de nada. Es ahí hacia donde nos dirigimos: hacia una nueva sexualidad vacía y desvinculada. Hacia la nada afectiva. Da igual la forma cómo o dónde se exprese, si es por exceso o por defecto. Si se viste de libertad o de censura. Si es deshinibida o reprimida. Ansiamos nada, repartimos nada, decimos nada, follamos nada, compramos nada. Oye, ¿no puedes parar de consumir sexo, personas y almas y aún te quedas corto? Solo nos queda mercantilizar la nada. Compra nada, ¡visto en televisión!

 

 

No comments

Leave a reply